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Maora

(n.) Cerámica

Maora no empezó como una marca. Empezó como una decisión. Hubo un momento en el que todo cambió y la cerámica dejó de ser lo que había sido durante muchos años. En ese punto parecía más fácil parar que continuar… pero yo no sé rendirme.

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Aquí no hay producción en serie. Todo pasa por las manos

Trabajamos la arcilla desde el origen: la seleccionamos, la amasamos y la moldeamos pieza a pieza. El barro se seca al aire libre, respetando su tiempo. El esmalte se aplica manualmente, con pistola.

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Nunca cae exactamente el mismo gramaje, nunca se repite el mismo gesto… y eso hace que
cada pieza tenga su propio carácter
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El material está vivo… y lo vivo nunca es idéntico
Por eso no hay dos piezas iguales.
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Las piezas entran al horno una a una y el fuego transforma el barro. Cuando salen, las revisamos y las seleccionamos manualmente.
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No todos los retos son fáciles y 
cada proyecto es único
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Los plazos aprietan y los encargos exigen mucho, pero
no hay proyecto  ni dificultad que nos detenga
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Hoy Maora viaja por el mundo, pero en realidad sigue siendo lo mismo que fue al principio:
una mujer trabajando el barro y una familia que ha crecido a mi lado
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Junto a mis hijos, Gonzalo y Amparo, continuamos cada día con la misma idea con la que empecé.

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    que lo hecho a mano no es solo una forma de producir…
    es una forma de vivir
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    Maora es carácter, es reinventarse, es legado
    Y es la prueba de que cuando algo está hecho con las manos… también está hecho con alma. 
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    @maoraceramic
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    Este es nuestro homenaje a aquellos trabajadores que convierten lo ordinario en extraordinario.

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