











al caminar entre viñedos y almendros,
confirmo que elegí bien.



Detrás de cada racimo de uvas, de cada almendra,
hay una historia que merece ser contada.





La agricultura para mí no es solo un oficio,
es una manera de vivir.
Creo profundamente que el campo necesita voces jóvenes que lo mantengan vivo. La agricultura no es cosa del pasado ni un destino impuesto. Es una elección consciente y puede ser una elección llena de futuro, innovación y oportunidades.

Soy Paula, y hoy puedo decir que
soy feliz aquí, en el campo.
viviendo lo que soy y lo que quiero ser.



Para mí, la agricultura es respeto por la naturaleza, continuidad de las tradiciones y raíz de lo que somos. Cada día en el campo reafirma que se puede vivir de lo que se ama, crecer con lo que se cuida y construir un futuro desde lo que nos sostiene.








